10 ideas para usar mojo de ajo

Mi mojo de ajo es solo ajo, aceite de oliva, naranja agria, limón y perejil, pero convierte una simple yuca hervida en algo que vas a querer repetir. Una tanda rinde aproximadamente 1 1/4 tazas (300 ml), y casi todas estas ideas usan apenas unas cucharadas.
Una regla antes de empezar: el ajo en aceite tiene que estar frío. Guarda el frasco en la nevera, úsalo en un máximo de 4 días y saca solo lo que vayas a usar. Por eso me gustan las ideas que lo gastan rápido, desde un acompañante entre semana hasta una bandeja para una fiesta.
Yuca con mojo, la clásica
Hierve 2 libras (900 g) de yuca pelada hasta que esté blandita, escúrrela y échale 1/4 de taza (60 ml) de mojo tibio a los pedazos calientes justo antes de servir. Calienta el mojo en una ollita a fuego bajo por 1 o 2 minutos, solo hasta que esté tibio, para que el ajo no se dore y se ponga amargo.
Para mojar tostones
Unos tostones crujientes con un tazoncito de mojo al lado sirven de merienda, de acompañante o de aperitivo en una fiesta. Calcula 1 cucharada (15 ml) de mojo por persona. Menéalo justo antes de servir, porque el aceite y el jugo se separan.
Mofongo con más ajo
El mofongo es plátano verde frito majado con ajo, aceite de oliva y chicharrón. Échale 1 cucharadita (5 ml) de mojo por encima a cada mofongo en la mesa para darle más sabor a ajo. En la Thermomix® TM7™, los plátanos se majan en el mismo vaso, pero trabaja rápido: el plátano frito se endurece al enfriarse.
Chuletas adobadas con mojo
Unta 1/2 taza (120 ml) de mojo sobre 4 chuletas con hueso, unas 2 libras (900 g), tápalas y déjalas adobando en la nevera de 2 horas a toda la noche. Quítales casi todo el ajo, que se quema en el aceite caliente, y fríelas como en mi receta de chuletas fritas hasta que lleguen a 63°C (145°F) por dentro. Bota el mojo que tocó la carne cruda y sirve mojo fresco en la mesa.
Camarones al ajillo en 10 minutos
Calienta 3 cucharadas (45 ml) de mojo en un sartén grande a fuego medio, añade 1 libra (450 g) de camarones pelados y cocínalos de 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén rosados y opacos. Sírvelos sobre arroz blanco, o sobre un trifongo para una cena especial. Sácalos del fuego en cuanto se doblen en forma de C, porque si se pasan quedan gomosos.
Una cucharada sobre pescado frito
Un chillo frito bien crujiente, o cualquier filete de pescado frito, queda buenísimo con un poquito de mojo por encima. Usa 1 cucharada (15 ml) por porción y échala en la mesa, para que la corteza siga crujiente. Termina con un chorrito de limón fresco.
Pan con mojo de ajo
Corta un pan sobao o cualquier pan suave en rebanadas, úntalas con 3 cucharadas (45 ml) de mojo y tuéstalas en el horno a 200°C (400°F) de 5 a 7 minutos, hasta que los bordes estén doraditos. Sírvelo con sopas, guisos o una olla de habichuelas. Saca un poco del ajo picadito del fondo del frasco: ahí está casi todo el sabor.
Papas asadas con un toque de ajo
Mezcla 1 1/2 libras (680 g) de papas en trozos con un poquito de aceite y ásalas en el horno a 220°C (425°F) de 30 a 35 minutos, volteándolas una vez. Mézclalas con 2 cucharadas (30 ml) de mojo en cuanto salgan del horno. Al echar el mojo después de asar, el ajo queda dulce en vez de quemado.
Sobras de pernil con mojo
Desmenuza las sobras de pernil y caliéntalas en un sartén con 2 cucharadas (30 ml) de mojo y una cebolla en ruedas hasta que estén bien calientes, a 74°C (165°F). Ponlas en un pan para un sándwich o sírvelas sobre arroz. Es un cerdo con mojo al estilo cubano hecho con el asado de ayer.
Mariquitas para una fiesta
Una montaña de mariquitas, esos chips de plátano largos y crujientes, con un tazón de mojo en el medio desaparece rápido en cualquier fiesta. Con 1/2 taza (120 ml) de mojo alcanza para una bandeja grande. El mojo no debe estar fuera de la nevera más de 2 horas, así que sirve un tazoncito y vuelve a llenarlo desde la nevera.
Haz una tanda pequeña y prueba dos o tres de estas ideas en los próximos días. Cocina conmigo: si yo aprendí a cocinar, tú también puedes.


