10 ideas para usar sofrito

El sofrito es la base de sabor de casi toda la cocina puertorriqueña: pimientos, ají dulce, cebolla, ajo, recao y cilantro, cocinados en aceite de achiote. Cuando tienes una tanda de mi sofrito en el congelador, la olla de habichuelas o el arroz ya va por la mitad.
Yo no cocinaba nada hasta pasados los 50, así que me encanta todo lo que hace que una cena sencilla sepa como si hubiera estado en la estufa toda la tarde. Aquí van diez ideas fáciles, desde el desayuno hasta la comida para fiestas. Empieza con una y verás que pronto vas a buscar el sofrito sin pensarlo.
Habichuelas guisadas entre semana
Este es el clásico. Las habichuelas guisadas empiezan con 1/3 de taza (80 ml) de sofrito calentado en un poquito de aceite, y luego llevan salsa de tomate, habichuelas de lata y unos cubitos de calabaza o papa. Sírvelas sobre arroz blanco. Las habichuelas de lata varían mucho en sal, así que prueba antes de añadir más.
Arroz con gandules para la familia
Una fiesta boricua no está completa sin él. El arroz con gandules lleva 1/3 de taza (80 ml) de sofrito, y en la Thermomix® TM7™ el sofrito se sofríe y el arroz se cocina en el mismo vaso. Mi consejo: antes de echar el arroz, prueba el líquido. Debe estar un poquito más salado que una sopa, porque el arroz absorbe la sal.
Huevos revueltos con sofrito
Para un desayuno rápido, calienta 1 cucharada (15 ml) de sofrito con un poquito de mantequilla en un sartén antiadherente a fuego medio bajo por 1 minuto. Añade 3 huevos batidos y revuelve suavemente hasta que estén cuajados pero jugosos. Mantén el fuego bajito para que los huevos queden suaves y el sofrito no se queme.
Picadillo para empanadillas y más
El picadillo de res lleva 1/2 taza (120 ml) de sofrito por cada libra (450 g) de carne molida. Sírvelo con arroz o úsalo para rellenar empanadillas, alcapurrias, canoas o un pastelón. Haz doble cantidad y congela la mitad, bien aplanada en una bolsa para congelador, para una cena rápida otro día.
Un pollo guisado bien casero
El pollo guisado son muslos de pollo horneados en una salsa con 1/2 taza (120 ml) de sofrito, salsa de tomate, aceitunas y papas. En cuanto entra al horno, te puedes olvidar de él. Los muslos quedan más jugosos que la pechuga en un guiso, así que perdonan los errores de quien está empezando.
Asopao para un día de lluvia
El asopao de pollo queda justo entre una sopa y un arroz, y casi 1/2 taza (100 g) de sofrito le da todo su sabor. Sírvelo enseguida, porque el arroz sigue chupándose el caldo mientras reposa. Si las sobras se ponen espesas, añádeles un chorrito de caldo caliente.
Bacalao guisado con arroz blanco
El bacalao guisado es bacalao en una salsa ligera de tomate con 1/3 de taza (80 ml) de sofrito, papas, pimientos y aceitunas. Después de desalar el bacalao, prueba una lasquita. Si todavía está muy salado, desálalo otra vez con agua fresca antes de cocinarlo.
Las sobras de arroz y habichuelas
El arroz y las habichuelas que sobraron se convierten en arroz mamposteao: arroz blanco salteado en un sartén con habichuelas guisadas, sofrito y tocineta crujiente. Para una versión rápida, calienta 2 cucharadas (30 ml) de sofrito en un sartén, añade 1 taza (240 ml) de habichuelas y 3 tazas (unos 500 g) de arroz frío, y mezcla hasta que todo esté bien caliente. El arroz frío de la nevera funciona mejor, porque los granos quedan sueltos.
Salsa rápida para espaguetis
Calienta 2 cucharadas (30 ml) de sofrito en una cacerola por 2 minutos, añade una lata de 8 oz (225 g) de salsa de tomate y una pizca de orégano, y deja que hierva suave por 10 minutos. Mézclala con espaguetis y salchichas en rueditas para unos espaguetis con salchichas bien boricuas. Guarda un poquito del agua de la pasta para aligerar la salsa si se pone espesa.
Hamburguesas y albondiguitas más jugosas
Mezcla 2 cucharadas (30 ml) de sofrito con 1 libra (450 g) de carne molida y 2 cucharadas (15 g) de pan rallado, y forma hamburguesas o albondiguitas para una fiesta. Trabaja la carne con suavidad para que quede tierna. Cocina las hamburguesas hasta que lleguen a 71°C (160°F) en el centro.
Escoge una idea esta semana y cocina conmigo. Si yo aprendí a cocinar pasados los 50, tú también puedes.


