10 ideas para usar pesto

Un buen pesto de albahaca llena la cocina de olor a verano. La pasta es lo clásico, pero una cucharada también le da albahaca, ajo y parmesano a los huevos, la sopa, el pan, los mariscos y mucho más.
Una tanda rinde como 1 taza (240 ml). Algunas de estas ideas usan la tanda completa y otras solo una cucharada, así que un frasquito rinde bastante. Aquí van mis 10 maneras favoritas de usarlo, con cantidades y un consejo para cada una.
Pasta al estilo de Génova
En Génova, la pasta con pesto muchas veces lleva papas y habichuelas tiernas cocinadas en la misma olla. Cocina 2 papas pequeñas en cubitos con 1 libra (450 g) de pasta y añade un puñado de habichuelas tiernas en los últimos 5 minutos. Escurre y mézclalo todo con una tanda de pesto, como 1 taza (240 ml), y 3 o 4 cucharadas (45 a 60 ml) del agua de la pasta. Mézclalo con el fuego apagado para que la albahaca se quede verde.
Un toque en el minestrone
Sirve el minestrone bien caliente y añade 1 cucharada (15 ml) de pesto a cada plato, ya en la mesa. Mézclalo mientras comes y la sopa sabe fresca otra vez, aunque sea del tercer día. En Francia hacen lo mismo con una salsa de albahaca y ajo que se llama pistou.
Huevos fritos en pesto
Pon 1 cucharada (15 ml) de pesto en una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y, cuando empiece a chisporrotear, rompe 2 huevos encima. Cocínalos hasta que las claras estén cuajadas y pásalos a un pan tostado. Mantén el fuego entre bajo y medio, porque el queso del pesto se quema rápido.
Pan de ajo con pesto
Prepara mi pan de ajo con queso, pero unta 1/3 de taza (80 ml) de pesto en el pan abierto en lugar de la mantequilla de ajo. Cúbrelo con la mozzarella y hornéalo igual. Sírvelo calientito al lado de una ensalada o un plato de sopa.
Brochetas caprese para fiestas
Aligera 2 cucharadas (30 ml) de pesto con 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva y échaselo a 24 brochetas caprese en lugar del aceite solo. Añádelo justo antes de servir, para que los tomatitos y la mozzarella se vean frescos. El glaseado balsámico va encima igual que siempre.
Pizza con base verde
Usa la masa de mi pizza de pepperoni y unta como 1/4 de taza (60 ml) de pesto en cada pizza de 30 cm (12 pulgadas) en lugar de salsa de tomate. Añade mozzarella y tomatitos cherry en mitades y hornéala igual. Para un verde más bonito, ponle unos puntitos más de pesto cuando salga del horno.
Pollo al horno con pesto
Pon 4 pechugas de pollo sin hueso en un molde, úntale 1 cucharada (15 ml) de pesto a cada una y cúbrelas con ruedas de tomate y un poquito de mozzarella. Hornéalas a 200°C (400°F) de 20 a 25 minutos, hasta que el centro llegue a 74°C (165°F). Si primero las aplanas para que queden del mismo grosor, se cocinan parejas.
Camarones scampi con pesto
Prepara mis camarones scampi y, al final, mezcla 2 cucharadas (30 ml) de pesto con el último pedacito de mantequilla. El ajo, el limón y la albahaca quedan riquísimos juntos. Añádelo con el fuego apagado para que la albahaca no pierda el color.
En el risotto
Cuando mi risotto de limón y parmesano esté listo, añade de 2 a 3 cucharadas (30 a 45 ml) de pesto justo antes de servir. La Thermomix® TM7™ cocina y mezcla el risotto, así que me da tiempo de poner la mesa. Sírvelo enseguida, porque el risotto sigue espesando mientras reposa.
Aderezo para papas y vegetales
Bate 3 cucharadas (45 ml) de pesto con 1 cucharada (15 ml) de jugo de limón y 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva. Mézclalo con 1 1/2 libras (680 g) de papitas hervidas, vegetales asados o un tazón de habichuelas blancas con tomate. Adereza las papas cuando todavía estén tibias, y absorben más sabor.
Si yo aprendí a cocinar, tú también puedes, y el pesto es de lo más fácil para empezar: no se cocina nada. Prepara un frasquito este fin de semana, escoge dos o tres ideas y cocina conmigo.


